DE PRINCIPIANTES.

Aunque es una verdad conocida por la mayoría de las mujeres, no deja de ser desconcertante que todavía se cometan ciertos errores a la hora de elegir las prendas íntimas. La lencería es como una segunda piel (o debería serlo) por lo que vestir el conjunto adecuado es casi una obligación. Y no se trata solo de lucir más atractivas sino de adaptarse a las condiciones y necesidades físicas de cada tipo de silueta.

Evidentemente, la pieza que sufre más desaciertos es el sujetador. En muchas ocasiones se oye decir que un pecho pequeño exige un modelo rígido, preformado y acolchado de sostén, como si la falta de volumen fuera un defecto y hubiera que subsanarlo. Nada más lejos de la realidad. Obvia decir que una talla reducida no tiene nada de malo y que requiere una prenda adecuada. Pero la adecuación tiene va más allá de las dimensiones ya que tiene mucho que ver con la forma y la proporción en relación al resto del cuerpo.

Así, en una silueta delgada y petite un pecho de copa A o B puede resultar perfectamente armonioso y, por el contrario,  algo discordante en una complexión fuerte y  con kgs de más. Si se trata de reequilibrar una figura menuda con unas caderas generosas tampoco es necesario recurrir al relleno sino que se puede crear el volumen de muchas otras maneras.Si es el caso de un busto pequeño pero equilibrado respecto al  conjunto del cuerpo, se pueden utilizar todo tipo de sujetadores: desde los balconette, triangulares, de copas rígidas o con algo de relleno….etc.

Cuando se trata de un pecho vacío (ya sea por el amamantamiento o por otras circunstancias) la situación cambia drásticamente. El sostén no solo debe sujetar sino también completar por lo que los modelos que incorporen relleno serán prácticamente la única opción. Si, por otro lado, la  parte alta del seno es totalmente plana, habrá que recurrir a aquellos diseños que recrean esa forma de la que se carece.  Y los pechos abundantes no podrán escapar de los sujetadores más rígidos ni de aquellos que tengan en cuenta la forma específica de su busto. De hecho, las medidas over solo hallarán alivio en sujetadores de calidad  altos, reforzados para evitar escapes laterales y capaces de contener, sin molestias, la amplitud de la caja torácica y de la copa. Es decir, tendrán que prescindir de la lencería low cost.

Ahora bien, aunque cada tamaño y forma precise de un modelo en concreto, en todos los casos se aplica una regla básica: un sujetador no debe, jamás, marcar, apretar ni aplastar. Solo tiene que sostener y contener. Debe adaptarse al seno y realizar las correcciones oportunas para que pueda lucir en su máximo esplendor. En pocas palabras, está al servicio del pecho, no al revés. Por este motivo, es indispensable conocer la propia anatomía antes de realizar ninguna compra de íntimo.

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