LENCERÍA COMO NUEVA.

El cuidado de la ropa interior muchas veces pasa a un segundo plano, a menos que se trate de ese conjunto de lencería tan especial que  se tiene apartado para determinadas ocasiones. Pero, en lo que respecta a las piezas del día a día, se puede decir que imperan las prisas, la practicidad y la ausencia de delicadeza.  Y eso implica el deterioro de los tejidos, la pérdida de la intensidad del color, deshilachados inoportunos…etc.

Evidentemente, confiar en firmas de calidad siempre supone cierta garantía de durabilidad aunque eso no significa que sean inmunes al paso del tiempo, a la agresividad de ciertos detergentes o al abuso de los lavados…Sin embargo, existen ciertas pautas que pueden ayudar a mantener las prendas como nuevas durante mucho tiempo.


En primer lugar es importante respetar las instrucciones de la etiqueta ya que están específicamente indicadas para cada prenda según su composición. Y es que no es lo mismo que se trate de una pieza confeccionada en algodón o en seda, por ejemplo. También habrá que tener en cuenta el modelo y el tipo de ornamentación que incluye: lazos, encajes, microtul…etc ya que estos detalles pueden resultar dañados en la lavadora. Como norma general,  lo ideal es utilizar un detergente suave o jabón neutro y lavar a mano. Si las piezas están sudadas o tienen alguna manchita en particular, conviene dejarlas en remojo durante 10 minutos antes de proceder al lavado.

Cuando no exista otro remedio que recurrir a la lavadora, lo más recomendable es utilizar bolsas de rejilla para proteger las prendas y evitar enganchones o roces que las puedan estropear. Y si se trata de sujetadores, no hay que olvidar cerrar los corchetes ya que pueden dañarse en el interior del tambor.  De nuevo, un jabón neutro o detergente suave, programa de ropa delicada, sin centrifugado y a una temperatura no superior a los 30ºC es lo más conveniente para que la ropa interior no sufra demasiado.

A la hora de tender las prendas, lo mejor es huir de las secadoras y planchas y apostar por secarlas en horizontal y, sobre todo, al aire libre ya que, de esta forma, se reduce el riesgo de aparición de hongos y bacterias. La luz directa del sol tampoco es aconsejable ya que puede apagar el color y hacer que pierda su intensidad. Y, por supuesto, se aconseja proceder después a un correcto guardado. Es decir, doblados realizados con mimo y nada de retorcimientos extraños o de bolas deformes hechas con prisas….

En definitiva, mantener la lencería como nueva no es tan difícil. Solo que es un proceso que requiere de un tiempo y dedicación para los que no siempre se halla hueco. Sin embargo, merece la pena hacerlo ya que estos pequeños gestos permitirán amortizar la inversión realizada en su día y también lucir en todo su esplendor esos conjuntos por más tiempo. Ahorro y belleza todo en uno.


¿Vas a cuidar ahora tu interior como merece?



Fuentes: enfemenino/tiempodesanjuan
Imagen: Pixabay

 

POR FIN SON SUYOS.

Hasta no hace mucho los calzoncillos formaban parte de un territorio olvidado por parte de la industria de la moda. O, al menos, eran considerados de escasa relevancia respecto a la glamourosa y versátil lencería femenina. Sin embargo, al tiempo que la oferta se ha ido multiplicando y diversificando, se ha experimentado un notable incremento de hombres que se preocupan por cuidar su aspecto interior. Una combinación perfecta para dotar de protagonismo a un sector habitualmente relegado a un plano secundario y, además, habitualmente dirigido por las mujeres.

Y es que comprar calzoncillos no estaba en manos de los hombres ya que, la mayor parte de las veces, este tipo de compras las hacían ellas (madres o esposas). Decidían cuándo y de qué manera era necesario renovar el cajón de la ropa interior de sus chicos, maridos, hijos e iban de tiendas para volver con lo que consideraban oportuno. Ellos, por su parte,  asumían esa elección como propia. Es decir, no se planteaban si el estampado era de su gusto, si el modelo era suficientemente anatómico o si el tejido era transpirable. No iban más allá porque tampoco concedían importancia a la compra de la ropa interior. Ni reparaban en el hecho de  que la decisión debía ser suya así como la responsabilidad de elegir aquello que mejor se adaptase a sus necesidades.

Pero atrás quedaron aquellos tiempos. Cada vez son menos los casos en los que los calzoncillos aparecen como por arte de magia en los cajones o se dejan en manos de terceros. Los hombres (la mayoría) han empezado a tomar las riendas de un asunto que les incumbe y mucho pues no dejan de ser ellos los usuarios finales. Estudian la oferta, valoran la opción más apropiada e incluso se lanzan a hacer el shopping íntimo por su cuenta (solos o acompañados). Eligen modelos, colores, tejidos, diseños…y se comprometen activamente en la selección de sus piezas interiores. Algo que tiene mucho más sentido que permitir que quienes nunca han usado un slip o boxer tomen la decisión.

Y este cambio de mentalidad también se ha traducido en un aumento de las compras por internet ya que, a pesar de todo, la mayor parte de los hombres no disfrutan de una tarde de compras tanto como lo pueden hacer las féminas. Por ese motivo, consideran que poder elegir los calzoncillos desde la comodidad de casa, es una alternativa de lo más atractiva y útil. Y, lo cierto, es que el mundo online compensa, de alguna forma, la escasa presencia física de tiendas especializadas para el público masculino. Al menos por el momento.

 

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Fuentes: underhunk/gq hombre
Imagen: Dreamstime.

AJÚSTALO BIEN.

Es un gesto que las mujeres realizan varias veces al día. Un movimiento, casi mecánico, del que apenas se dan cuenta y que repiten constantemente. Sin embargo, la mayoría no van más allá. Pero abrochar el sujetador es solo un primer paso a la hora de colocarse el brassier porque después es necesario AJUSTARLO para evitar incomodidades y roces molestos.

La mayoría de las féminas no reparan en la importancia de realizar ese pequeño pero crucial ajuste pero es que gran parte de ellas ni siquiera saben cómo hacerlo. Intentaremos aclarar las ideas para que resulte sencillo incorporar esta pequeña costumbre a la rutina diaria y sea posible olvidarse del sujetador durante todo el día.

Los puntos claves de esta prenda son básicamente tres: el contorno, la copa y los tirantes.

El contorno debe ir a mediaespalda y en línea recta con los aros. Si la pieza es nueva, habrá que abrocharla en el primero de los tres ganchos para ir adaptándola conforme ceda por el uso. En ningún caso debe hacer daño o será necesario optar por una talla de mayor contorno. Puede que inicialmente esta posición resulte extraña pero es la correcta así que habrá que concederse un tiempo para ir acostumbrándose a ella.

La copa debe acomodar los senos dentro sin dificultad, cosa que puede resultar más fácil cuando el sujetador incorpora aros. En cualquier caso, para saber si la talla es la correcta (primordial) habrá que prestar atención a la posición del pecho que, una vez colocado debidamente dentro de la copa, debe caer justo por encima del aro.

Los tirantes no son los responsables de soportar el peso de los senos como habitualmente se piensa. De ello se ocupa el contorno. En realidad son los que ayudan a evitar que se produzcan dolores cervicales pero, para lograrlo, es absolutamente imprescindible que estén bien colocados. Deben subir ligeramente el pecho pero no clavarse en los hombros. Tampoco deben elevar el contorno (lo que indicaría que se necesita una talla más pequeño) ni resbalarse (lo que apuntaría que no están bien ajustados, el contorno es grande, se tienen hombros caídos o se ha colocado un extensor que modifica su posición). Por eso lo más recomendable sea colocarlos a media altura. Y para lograr otros efectos que no corresponden a los tirantes, como un pecho visualmente más elevado, hay que recurrir a modelos específicos como los push up.

Cuando una de estas tres partes no está bien situada, las otras pueden verse afectadas y dar la impresión de que la talla no es la correcta. Pero antes de correr a la tienda para realizar un cambio conviene asegurarse de que todas ellas están en la posición adecuada. Al fin y al cabo, se trata de una prenda algo complicada pero que con tan solo unos minutos de atención puede disfrutarse sin tiranteces ni molestias.  Un pequeñísimo esfuerzo que bien vale la pena.

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EL COLOR HABLA POR TÍ.

Blancos, negros y tonos claros son los reyes cromáticos de la lencería y forman los pilares del cajón de ropa interior de la mayor parte de las mujeres. Sin embargo, el mercado ofrece una amplia gama de pigmentos que enriquece el mundo de la intimidad femenina. Elegir uno u otro color puede tener que ver con la necesidad práctica que se quiera cubrir, el ánimo del día, la intención de la compra, o el mismísimo azar…pero el significado puede ser mucho más profundo.

Se ha estudiado y mucho la energía vibratoria de los colores, cosa que los expertos del marketing han sabido aprovechar para sus diversos fines. Y es que unos y otros afectan de manera diferente al ser humano y responden, al mismo tiempo, a sensaciones internas de las que no siempre se es consciente. Por eso, si eliges un sujetador negro porque sí (no porque sea necesario en tu armario) o sientes una especial atracción hacia ese verde agua de la prenda del expositor, puede que exista una razón oculta.

Veamos qué esconde cada color…

El negro representa lo desconocido, el poder, la elegancia, la formalidad, el misterio, el prestigio, la seriedad…por lo que una elección de este tipo indica un deseo de experimentar todo o parte de ello (hacia el exterior o hacia una mismo). ¿Necesidad de seducir a alguien en concreto  o de, simplemente, sentirse atractiva?

El blanco se asocia a la luz, la bondad, seguridad, inocencia, pureza y virginidad (a parte de que resulta muy práctico bajo prendas con transparencias). Así que si lo que te apetece en este día es vestir tu interior de este color probablemente sea porque te sientes natural, sencilla y genuinamente abierta a las sorpresas que te pueda deparar la jornada…Emanas apertura mental.  

El verde oscuro suele estar ligado a la ambición, la codicia, la avaricia y la envidia. Esto no significa que el hecho de que te llame ese conjunto interior verde indique que seas una persona materialista sino que, tal vez, necesites más de algo. O hayas visto algo que ha despertado tu deseo. O que esperes algo más de ese día. Sin embargo, el verde agua tiene connotaciones completamente distintas. Protección y curación emocional son los conceptos que se vinculan a este color. ¿Estás superando alguna emoción intensa últimamente?

El amarillo es considerado el color del desenfado, la diversión y el humor. Probablemente, si eliges tu sujetador o tanga en este tono se deba a tu carácter divertido y fresco o al hecho de que precisamente necesites dar una chispa amena y jovial a tu vida. Si es muy claro, estás llena de originalidad y alegría. Aunque si el tono que has elegido es muy pálido, lo que representa es más bien la precaución, el deterioro y la envidia. ¿De qué necesitas protegerte? ¿Qué parte de tí está sufriendo?

El azul cielo suele indicar estabilidad, profundidad, lealtad, confianza, sabiduría, inteligencia…Tiene un efecto relajante y resulta beneficioso para el cuerpo y la mente. Si es tu color de hoy, probablemente sea porque necesitas relax o te sientes en ese estado. Una tonalidad oscura, sin embargo, apunta más al conocimiento, la integridad y la seriedad. Es decir, que estás en modo regio.

El rojo, por su parte, es fuego y sangre. En otras palabras: energía, fortaleza, determinación, pasión, deseo y amor. Quiere decir que, a menos que tengas una cita muy especial, si eliges este color para tu conjunto del martes es porque desbordas poderío interno. Eres como un huracán de llamas que desprende calor y entusiasmo allá donde vayas. Cuanto más claro sea el tono, mayor será el índice de sensualidad y delicadeza que aportes a tu brío interior…

El rosa evoca romance, amor y amistad, cualidades muy femeninas que encajan perfectamente con el mundo de la lencería femenina. Elegir este tono para la ropa interior denota un espíritu de lo más sentimental de quien tiene, o busca, momentos de quietud y complicidad con amigos. Es decir, te encuentras en un momento de gozo de tus relaciones o, simplemente, es algo que necesitas subrayar en tu vida.

La lectura puede realizarse hacia fuera, en el sentido de que tu elección expresa algo que buscas en el exterior, o hacia dentro en cuanto expresa algo que sientes o necesitas sentir. Evidentemente no se trata de una ecuación matemática pero este tipo de interpretaciones pueden ayudar a tomar consciencia de que nuestras elecciones no siempre son espontáneas. La mayor parte de las ocasiones responden a movimientos vibratorios internos de los que no siempre somos conscientes. Y lo mismo ocurre cuando elegimos nuestra ropa interior….

¿De qué color es tu conjunto de hoy?

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Imagen: Pixabay

 

OJO CON LAS PRISAS.

Podemos tener una gama de prendas interiores de lo más selecta y seductora o práctica y cómoda pero tanto unas piezas como otras pueden convertirse en una importante fuente de enfermedades graves si no se mantienen unas mínimas condiciones de higiene íntima. Suena a obvio pero, en ocasiones, el ritmo ajetreado de vida que gobierna hoy el mundo obliga a recurrir a rutinas poco recomendables…

El sentido común (que, a veces, es el menos común de los sentidos) nos dice que, efectivamente, conviene cambiar y lavar la ropa interior una vez utilizada. Y es algo que debe realizarse diariamente. Sin embargo, las prisas, los despistes, la  impaciencia o la  imposibilidad ocasional de renovar la muda, hace que algunas mujeres acaben usando la misma prenda durante más días. Y los efectos de esta práctica (que no debería convertirse nunca en un hábito) pueden ser de lo más desagradables.

No sirve de mucho asearse cada mañana si, después, por cualquiera que sea el motivo, se utiliza la pieza interior del día previo. Y no se trata simplemente de respetar el cuidado personal para, además, poder mantener relaciones íntimas saludables sino de evitar posibles complicaciones que pueden adquirir un carácter grave si no se les presta suficiente atención.

Uno de los primeros problemas que pueden surgir es la comezón en la piel. Se trata de uno de los contratiempos más comunes y que puede aparecer en cualquier parte del cuerpo que esté en contacto con prendas sucias. Sin embargo, las molestias que produce son mucho más engorrosas cuando afectan a la zona íntima ya que genera fuertes irritaciones y picores debido a la acumulación de bacterias.  Si no se cuida y atiende correctamente,  puede derivar en llagas o ronchas mucho más incómodas y dolorosas.

El fuerte olor es otro de los trastornos vaginales que surgen cuando no se cambia la ropa interior a diario y se prolonga su uso innecesariamente. Fruto de la humedad debido a la falta de transpirabilidad de la prenda reutilizada, suele ser intenso y desagradable. Es una clara señal de que algo no va bien por lo que será necesario acudir al médico para que detecte el tipo de tratamiento que se precisa.

La infección por hongos, que sucede con frecuencia por otras causas que nada tienen que ver con la higiene íntima, es una consecuencia de lo más esperada si se produce, precisamente, esa falta de limpieza personal. Al fin y al cabo, las levaduras y bacterias se desarrollan en ambientes húmedos y se multiplican con gran facilidad cuando no se cambia la ropa interior con asiduidad.

En definitiva, cuidar el aspecto interior y el confort íntimo con piezas de calidad es muy loable y necesario, si se quiere,  pero es un esfuerzo que se realiza en vano si no se cuida la propia intimidad. Y no es algo complicado, basta con practicar hábitos, sencillos e imprescindibles para la salud, como una ducha y un cambio de muda diarios. Así que más vale poner esa lavadora a última hora de la noche, aunque dé pereza, para librarse de cualquier complicación indeseada….




Imagen: Pixabay

LOS CALZONCILLOS Y EL AMOR.

Según diversos estudios, la preocupación de los hombres por su ropa interior es casi directamente proporcional a su necesidad de encontrar pareja. Así que, una vez hallan una relación estable dejan de prestar (en principio) tanta atención al tipo de prendas íntimas que utilizan. Sin embargo, ellas son siempre muy conscientes de qué les queda mejor, qué resulta más sensual o qué pueden elegir según el tipo de ocasión y momento del día. Y, por supuesto, aunque muchas veces no lo admitan abiertamente, se fijan mucho en lo que llevan sus parejas debajo de los pantalones…

Yourtango  publicó los resultados de un estudio realizado a mujeres a las que se les preguntaba  acerca de qué tipo de ropa interior preferían en sus hombres y, a la luz de las conclusiones que obtuvieron, podemos decir que los gustos varían según el físico e incluso la procedencia!  Por ejemplo, los tighty-whiteys (pequeños calzones blancos) fueron rechazados por la mayor parte de las encuestadas pero fueron mucho más benévolas con los foráneos y los consideraron aceptables si los usuarios eran extranjeros de anatomía impecable…O es David Beckham quien los luce o mejor dejar pasar…

Se inclinaron por los boxers briefs  (ajustados aunque más largos que los bikinis) para los chicos con muslos tonificados y un vientre cuidado (no necesariamente tableta de chocolate. Es decir, que la musculatura y firmeza física eran condiciones indispensables para apreciar este tipo de modelo en sus parejas.

Y para el resto de los mortales, categoría en las que la mayoría incluyó a sus chicos, preferían el bóxer: calzoncillo versátil  donde los haya, suave, largo, holgado y capaz de adaptarse a algunos kgs de más o a cuerpos menos atléticos que los de los anuncios publicitarios o las pasarelas.

El dato curioso que se desprendió de toda  esta encuesta es que las mujeres afirmaron que les gustaba ver que ellos ponían de manifiesto sus pasiones a través de su ropa interior. Es decir, que si eran entusiastas desenfrenados de la tecnología  por ejemplo, luciesen prendas con estampados inspirados en esta temática. En otras palabras, que apreciaban las versiones geek en la moda íntima de sus parejas….¿No resulta interesante como conclusión?

Evidentemente son resultados de una investigación que, a nivel particular, pueden no representar en absoluto los propios gustos. Sin embargo, dejan entrever pautas genéricas de las preferencias femeninas en lo que a calzoncillos se refiere. Y es que ellas también les gusta deleitarse  la vista tanto como a ellos….

Y tú ¿qué ropa interior prefieres en tu chico?

 

Fuentes: actitudfem/ enfemenino/ yourtango
Imagen: PIxabay

 

CÓMPRATELO TÚ.

Comprar un pijama puede ser algo sencillo para las mujeres ya que la oferta es amplia, los modelos infinitos y las posibilidades, tal vez, demasiadas. Sin embargo, no ocurre lo mismo con los hombres. Las tiendas especializadas en ropa de cama masculina no abundan en el mercado por  lo que renovar el armario de noche puede resultar bastante complicado, sobre todo si se carece de paciencia.

Muchos de ellos, ante la dificultad de buscar y encontrar un atuendo nocturno suficientemente cómodo y presentable (ya no hablemos de seductor), deciden optar por dormir en calzoncillos o en plan comando. Es decir, prescinden de todo vestuario con tal de no verse en la encrucijada de ir de compras y no encontrar lo que buscaban. Sin embargo, un conjunto para la noche siempre viene bien, especialmente para esas ocasiones en las que no se duerme en casa.

El problema suele surgir cuando ellos deciden delegar esta responsabilidad en otras personas (generalmente las madres) para que se ocupen de completar su  indumentaria del reposo sin tener en cuenta que los gustos maternales pueden rozar la ternura fácilmente. Un par de piezas con estampados navideños o de franela pueden acabar dando una imagen equivocada de uno mismo según qué contextos. De ahí la necesidad de que los hombres se encarguen personalmente de comprar sus pijamas en lugar de ceder el testigo por pereza o falta de tiempo.

Solo de esta manera podrán tener bajo control el efecto que producen cuando comparten dormitorio ya sea con un grupo de amigos o con alguien especial. Lo importante es que ahí fuera, aunque no tantas como para las féminas, existen opciones de lo más atractivas. Alternativas confortables, deportivas y atractivas que permiten dejar atrás esos conjuntos caseros en los que se acaba utilizando una camiseta agujereada, vieja o de propaganda. Al fin y al cabo, hay cosas que pueden permitirse en privado pero que no son tan aceptables en compañía. Y cosas,como comprarse un pijama,  que es mejor hacerlas uno mismo.

¿Dónde te lo vas a comprar tú?

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LENCERÍA Y CAOS.

Al abrir una revista de moda y antes o después nos encontramos con bellas y seductoras imágenes de modelos de lencería en entornos de lo más dispares: un metro, un portal, el autobús de una gran ciudad…Productos de sesiones de fotos provocativas y que, al menos en Nueva York, parece que van a formar parte de la historia debido al desorden público que generan alrededor.

Recientemente se ha presentado una propuesta de modificación de las leyes audiovisuales en el Ayuntamiento de esta metrópoli que podría suponer el final de las promociones de ropa interior basadas en editoriales y anuncios tomados en plena calle. El dpto de Medios y Entretenimiento (MOME por sus siglas en inglés) ha anunciado hace unos meses que la revisión de los permisos de rodaje local que se estaba efectuando iba a implicar una prohibición del «uso de vestuario  inapropiado por parte de modelos, actores y otros participantes en vías de acceso público».

Una moción que se introdujo a principios de año por razones de seguridad. De hecho, el director del MOME afirmaba que esta nueva regulación no estaba pensada para realizar ningún juicio moral sobre el significado de  vestuario inapropiado sino para minimizar los riesgos que resultan de la distracción que provocan los  modelos de lencería a su paso por la ciudad. Lo cierto es que Nueva York es el centro neurálgico de las campañas más reconocidas en el mundo de la moda y de las sesiones de fotos de las firmas más potentes del mercado de la lencería. En la mayoría de ellas, se recurre a actrices, modelos y famosas que caminan con naturalidad por espacios públicos para obtener imágenes impactantes y  promocionar así las prendas de dichas marcas en el resto del planeta. El resultado de estas sesiones lo hemos contemplado todos y es de lo más atractivo pero ¿ qué cuál es su precio?

El caos. Algunos profesionales del sector comentan que filmar en el exterior puede ser demoledor ya que suele causar grandes molestias en el entorno. La gente se acerca por curiosidad, se apiña alrededor, se detiene el tráfico y se acaban produciendo grandes atascos que perturban completamente el ritmo de la urbe. No hay más que pensar, por ejemplo, en el revuelo que pudieron causar en su día los Ángeles de Victoria’s Secret recorriendo Nueva York con motivo de una campaña que pretendía animar a las mujeres a utilizar su ropa interior en el exterior como parte del vestuario habitual. ¿Os lo imagináis?

Pero, más allá del caos, también están las cifras. Esta ciudad , históricamente permisiva con las producciones audiovisuales en espacios públicos, genera, aproximadamente, 10 billones de dólares gracias a los rodajes y sesiones que acoge cada año. Sin embargo, no todas cuentan con la autorización oficial y por eso se busca regular la situación con multas de hasta $1000 para aquellos profesionales que violen la nueva nueva normativa. Solo los artistas callejeros que se desvistan en Times Square quedan exentos de cualquier sanción (a menos que formen parte de una empresa de producción cinematográfica). Y es que, como para todo, hay tradiciones que son sagradas.

Costumbres que, además, tienen un gran impacto en el turismo. Un reciente estudio sobre cuáles son las actividades más atractivas para el turista que visita Nueva York indicaba que ver sesiones fotográficas exteriores de ropa interior era la cuarta más apreciada detrás del shopping…¿No sería una pena ir a la ciudad de los rascacielos y perderse una de estas producciones?

 

Imagen: The Lingerie Talk.

SIN COMPLEJOS.

Ronda por la web una colección de 12 mujeres que no solo saben como llevar un sujetador sino también como posar delante de las cámaras para lucirlo. Si quieres ver cómo quedan distintos tipos de modelos en diferentes tallas deberías echar un vistazo…La seguridad en si mismas que transmiten es arrolladora y profundamente inspiradora! Más claro que nunca: la belleza nace del interior.

1- Curvybody

https://www.instagram.com/p/BG8wsanQixd/?taken-by=curvywordy

2- Comicsgirlsneedbras

https://www.instagram.com/comicsgirlsneedbras/

3- Mylingerieinsider

https://www.instagram.com/mylingerieinsider/

4- Sweetnothing NYC

https://www.instagram.com/sweetnothingnyc/

5- Hcup Chronicles

https://www.instagram.com/hcupchronicles/

6- Pleasure with curves

https://www.instagram.com/pleasure_with_curves/

7- The Lingerie Addict

https://www.instagram.com/thelingerieaddict/

8- Roxanne loves bras

https://www.instagram.com/roxannelovesbras/

9- Bras and body image

https://www.instagram.com/brasandbodyimage/

10- Brafittings by Court

https://www.instagram.com/brafittingsbycourt/

11- Busty diaries

https://www.instagram.com/busty_diaries/

12- Quirky and curvy

https://www.instagram.com/quirkyandcurvy/

Es fácil percibir la seguridad en sí mismas que desprenden estas mujeres conocedoras de que la belleza no está limitada a una serie de medidas fijadas por las altas esferas de la industria de la moda y que, además, cambian con los tiempos afectando a la percepción de lo que es o no hermoso. Su actitud es todo un icono de esa confianza interior que ilumina el aspecto exterior. Confiamos en que, quienes carecéis de esa determinación, logréis imbuiros un poco de su ejemplo. Porque lo valéis.

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Fuente: wellfitting.com
Imágenes: pixabay.

 

 

 

CALZONCILLO POR DEBAJO.

Uno de los grandes debates más acalorados del verano suele ser, precisamente, si los hombres deberían o no llevar calzoncillos debajo de los bañadores. Los hay partidarios y detractores, como ocurre con la mayoría de cosas de la vida, pero, lo cierto es que cada una de estas alternativas tiene sus ventajas. La elección final, una vez más, dependerá de cada cual.

Por un lado, añadir una capa más al atuendo de baño, ofrece la discreción que muchos necesitan para sentirse seguros. Nada queda fuera de su lugar ni tampoco excesivamente marcado por lo que pueden caminar con la confianza de que no surgirán situaciones en las que quepa la posibilidad de sentirse incómodos. Por otro lado, esta alternativa brinda mayor libertad de movimiento en el sentido de que, sobre la toalla, pueden adoptar prácticamente cualquier postura sin miedo a que alguna área íntima quede indebidamente expuesta…

Sin embargo, prescindir del uso de prendas interiores por debajo de los bañadores, favorece un secado más rápido y completo del conjunto. No olvidemos que las  piezas íntimas no están preparadas para el uso en piscina o playa por lo que mantienen la humedad durante más tiempo, pesan más (dificultando la flotación en el agua), pueden causar molestias e irritaciones y resultar menos higiénicas en remojo.  Por este motivo,muchos prefieren descartarlas para el baño. Además, así se evitan tener que  pensar en una apropiada combinación de colores y estampados entre los calzoncillos y el bañador. Es decir, que no necesitan romperse la cabeza con el estilismo.

Atajar las inseguridades o apostar por la comodidad son dos opciones completamente distintas pero ambas totalmente aceptables. Los gustos personales, en cada caso, son los que harán inclinar la balanza por la doble capa o por el bañador a la hora de disfrutar del verano y de un buen chapuzón. Además, hay quienes consideran que esta combinación puede resultar de lo más sexy, sobre todo tras haber visto famosos como David Beckham o Ronaldo  luciéndola en la playa. Existen incluso firmas que trabajan modelos que simulan la goma exterior de la ropa interior…En fin,  que no debemos sorprendernos para nada si contemplamos este verano  algún que otro calzoncillo sobresaliendo por debajo de los bañadores masculinos…

¿A tí qué te va más? ¿Eres de los de «con» o «sín»?

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