LIGUEROS PARA ELLOS.

Pensar en la posibilidad de que un hombre lleve liguero ya no es ciencia ficción sino una realidad que está marcando tendencia. Este nuevo accesorio, de aspecto similar a su homólogo femenino, llega cargado de promesas. De hecho, asegura poder mantener la camisa bajo el pantalón durante todo el día independientemente de los movimientos que realice el usuario. Un auténtico logro principalmente para aquellos que han acabado aburridos de poner en su sitio los bajos de la camisa una y otra vez.

Hasta ahora parecía que los cambios y perfeccionamientos estaban únicamente pensados para facilitar, mejorar o animar la vida íntima de las mujeres pero está claro que está llegando también el turno de los hombres con este innovador complemento. Recibe el nombre de S-holder y tiene un aspecto muy similar al de un par de suspensorios que cuentan con dos bandas elásticas ajustables a cuyos clips se enganchan los bajos de la camisa. Se adaptan a cualquier pierna y la flexibilidad de sus componentes permite una gran comodidad y  libertad de movimientos. La oferta también incluye diseños a medida que pueden fabricarse a gusto del consumidor.

Su creador, Nick Vene, de 21 años procedente de Eslovenia, afirma haberse inspirado  en su propia experiencia hasta dar con el diseño definitivo y la gama de tallas,  definidas en función de las distintas anchuras de muslo.Se considera un joven que simplemente acabó harto de ajustarse la camisa bajo el pantalón y que se topó con un mercado sin oferta alguna que pudiera resolver su problema. Fue precisamente esta falta la que le llevó a buscar por sí mismo una alternativa confeccionada con materiales de calidad y de diseño atractivo. Tardó apenas seis meses en idear un primer prototipo y otros cinco en llegar al producto final con tiras más elásticas, pinzas mejoradas y nuevos colores.

Lo cierto es que no es la primera vez que un pequeño invento causa una gran revolución en el mercado de la ropa interior. De hecho, en el 2013, la colección HommeMystere lanzó sujetadores con relleno y tangas con volantes para hombres con nombres tan excéntricos como Fiebre de la Jungla, Moulin Rouge o Olvídame o no asegurando ser prendas de lo más cómodas y «geniales para el día a día». Y, a pesar de que anteriormente ha habido muchos intentos fallidos de revolucionar el mercado íntimo masculino,  esta firma sigue creciendo y pisando fuerte.

Por ese motivo, el creador del S-holder se muestra optimista y cree firmemente que su apuesta también podrá cosechar grandes éxitos ya que, hasta ahora, «ha logrado satisfacer a muchas profesiones, desde abogados a comerciales  pasando por empresarios, contables, camareros o profesores» así como a otros muchos hombres que han podido olvidarse de tener que ajustarse continuamente la camisa por debajo del pantalón y han conseguido mantener un aspecto impecable sin complicaciones.

En definitiva, este liguero llega para hacer la vida más fácil para todos aquellos que que deban lucir  un look formal  y arreglado en su día a día y que, por supuesto, se animen a utilizar un accesorio íntimo que siempre ha estado ligado al mundo de la lencería femenina.

¿Quién se apunta?

Tu ropa interior de marca en www.intimode.shop

 

Fuente: dailymail/ puntofape/
Imagen: Solent News & Photo Agency

CALZONCILLO POR DEBAJO.

Uno de los grandes debates más acalorados del verano suele ser, precisamente, si los hombres deberían o no llevar calzoncillos debajo de los bañadores. Los hay partidarios y detractores, como ocurre con la mayoría de cosas de la vida, pero, lo cierto es que cada una de estas alternativas tiene sus ventajas. La elección final, una vez más, dependerá de cada cual.

Por un lado, añadir una capa más al atuendo de baño, ofrece la discreción que muchos necesitan para sentirse seguros. Nada queda fuera de su lugar ni tampoco excesivamente marcado por lo que pueden caminar con la confianza de que no surgirán situaciones en las que quepa la posibilidad de sentirse incómodos. Por otro lado, esta alternativa brinda mayor libertad de movimiento en el sentido de que, sobre la toalla, pueden adoptar prácticamente cualquier postura sin miedo a que alguna área íntima quede indebidamente expuesta…

Sin embargo, prescindir del uso de prendas interiores por debajo de los bañadores, favorece un secado más rápido y completo del conjunto. No olvidemos que las  piezas íntimas no están preparadas para el uso en piscina o playa por lo que mantienen la humedad durante más tiempo, pesan más (dificultando la flotación en el agua), pueden causar molestias e irritaciones y resultar menos higiénicas en remojo.  Por este motivo,muchos prefieren descartarlas para el baño. Además, así se evitan tener que  pensar en una apropiada combinación de colores y estampados entre los calzoncillos y el bañador. Es decir, que no necesitan romperse la cabeza con el estilismo.

Atajar las inseguridades o apostar por la comodidad son dos opciones completamente distintas pero ambas totalmente aceptables. Los gustos personales, en cada caso, son los que harán inclinar la balanza por la doble capa o por el bañador a la hora de disfrutar del verano y de un buen chapuzón. Además, hay quienes consideran que esta combinación puede resultar de lo más sexy, sobre todo tras haber visto famosos como David Beckham o Ronaldo  luciéndola en la playa. Existen incluso firmas que trabajan modelos que simulan la goma exterior de la ropa interior…En fin,  que no debemos sorprendernos para nada si contemplamos este verano  algún que otro calzoncillo sobresaliendo por debajo de los bañadores masculinos…

¿A tí qué te va más? ¿Eres de los de «con» o «sín»?

www.intimode.shop

 

ENSEÑA TU SUJE.

La lencería ha tomado las pasarelas pero también las calles y no en su clásico papel de ropa interior. Aunque ya se contempló en algunos desfiles del año pasado y en series como «Sexo en Nueva York», la idea de exhibir la lencería como un atuendo exterior más sigue causando furor y demostrando que se puede lucir con naturalidad y mucha clase. Una tendencia que ha arrasado entre las famosas y que ha llegado a convertirse en un reclamo feminista para romper moldes y reivindicar la libertad de las mujeres. Pero hay que saber cómo hacerlo con estilo.

Una de las fórmulas ganadoras (y especialmente atrevida)  es la de colocar sobre un top o camiseta básica el mejor de los modelos de lencería que se posea (evidentemente no vale el sujetador para hacer deporte o el clásico y práctico nude). Altamente recomendables los estampados, tie-dyes e incluso encajes. Solo hay que atreverse como lo hace Kendall Jenner.

Para las menos audaces, pero siempre algo arriesgadas, está la alternativa de apostar por un top muy pero que muy escotado que muestre sin tapujos (pero de forma más discreta que la anterior opción) la ropa interior. Se puede hacer en clave monocolor pero también en tonos contrastados que aporten luz y atractivo al conjunto.

El llamado look sporty-lencero lanzado por Balenciaga es otra de las claves para lucir de forma sexy las prendas más íntimas. Consiste en combinar un pantalón de chándal con un bra romántico. Eso sí, se trata de un conjunto más apropiado para las vacaciones en la playa que para un día cualquiera en la ciudad.

Las camisetas de red también permiten exhibir el interior sin demasiada exteriorización. Su superficie repleta de aberturas ayudan a insinuar la lencería pero sorteando la exposición directa. Si se conjunta con pantalones de cuero de talle muy alto el efecto rock & roll  está asegurado. Muy recomendable para todas las féminas que pretendan marcar su lado más provocador.

En definitiva, se trata de una moda que da mucho juego y permite (si se sabe hacer) aportar un toque sexy a un look informal o un matiz picante a un conjunto más elegante. Elegir el modelo de sujetador apropiado será siempre el punto de partida y, a partir de ahí, todo dependerá del propio estilo y de la capacidad para encontrar el equilibrio. Porque la línea entre la seducción y el exceso puede ser de lo más sutil.

¿Qué sujetador vas a lucir tú?

www.intimode.shop

Fuentes: cosmopolitan/tresbcomunicacion/okdiario/vogue
Imagen: Dreamstime

TRANSPARENCIAS MASCULINAS.

Las transparencias en la ropa interior masculina es una moda que está causando verdadero furor en los últimos años. Y así, cada vez son más las firmas del  sector que se suben al carro de la coquetería e  incorporan  atrevidos modelos de tejidos traslúcidos y de rejilla para hombres que desean sentirse poderosamente sexys.

Una moda que está experimentando un fuerte crecimiento gracias a la demanda de un público masculino siempre más atento al vestuario íntimo y menos cohibido a la hora de manifestar su erotismo. Tendencia que rompe drásticamente con un mercado históricamente tradicional cuyos principales intereses han sido el confort y la practicidad.

La controversia está servida. Por un lado  ciertas marcas, conscientes del tirón de este cambio en la mentalidad de algunos hombres, ponen en marcha todos sus mecanismos creativos para confeccionar piezas (boxers, slips, tangas…etc) que desbordan una provocación a veces disimulada con estampados y colores suaves. Por otro lado están quienes consumen sus productos y animan su vida interior con modelos que quebrantan los cánones de la seducción masculina. Y, finalmente, se encuentran los que se unen a la  corriente de detractores que tachan esta moda diferenciadora de poco viril e incómoda.

Gustos dispares que muestran el amplio abanico de estilos que existen. De hecho hay quienes van más allá y consideran que lo más confortable es ir en plan comando y prescindir de cualquier tipo de prenda íntima para asegurar la total transpirabilidad y la  libertad de movimientos. Pero, al margen de esta última alternativa, lo que resulta evidente es que la ropa interior de los hombres está experimentando una importante metamorfosis en respuesta a un público cada vez más dispuesto a romper límites y a experimentar tanto (o casi tanto) como se hace en el mundo de la lencería femenina.

Que después estas propuestas rompedoras atiendan las necesidades de comodidad, estabilidad anatómica, ligereza y flexibilidad es una cuestión personal. Donde unos pueden encontrar molestias, otros se pueden topar con el máximo confort. Y, de igual manera, el look interior que ofrecen es más o menos apreciado según el sentido de la estética que tenga cada uno. Lo que está demostrado es que si se oferta es porque se demanda… ¿Estamos ante un nuevo concepto de seducción y erotismo masculinos? ¿Perteneces a la nueva era?

Imagen: Puntofape

BRALETTES: ¿TIENES UNO?

Llega la furia del bralette de la mano de Kendall Jenner, famosa por excelencia y creadora de estilismos que provocan admiración, deseo y mucho consumo. De hecho, cualquier tipo de prenda que utilice se convierte en un hit de moda en menos de lo que canta un gallo. De hecho, su imagen en el festival de Coachella luciendo un sujetador de encaje no ha pasado desapercibido para nadie y ha caído en el mercado de ropa interior femenina (o ya es exterior?) como una explosión de osado glamour que ha enamorado a medio planeta.

Se puede definir como un híbrido de top corto y de sujetador especial que se ciñe al pecho, lo recoge y lo sostiene como cualquier otro bra. Solo que, en este caso, está confeccionado para ser exhibido aunque el grado de exposición dependerá del atrevimiento de cada consumidora. Los hay de inspiración deportiva (que dan un soporte extra), de tul, de tirantes cruzados…etc. El más solicitado, sin embargo, es el de encaje, tal vez por el romanticismo que despliega o por el encanto de su tejido. Vienen en tallas estandarizadas (pequeño, mediano, grande) y conviene elegir el modelo según el tamaño del busto y el punto sobre el que se quiera llamar la atención (tirantes, centro del pecho, espalda…). Pero, en cualquier caso, es una prenda informal que debería evitarse en actos sociales serios y ceremoniosos. Perfectos para conciertos, salir con amigos, ir al cine…

Lo difícil, no obstante, es lograr irradiar  estilo sin caer en el exhibicionismo sin sentido. Las transparencias son muy útiles ya que sirven para lucir sobre cualquier modelo, pero no ocurre lo mismo con otros modelos. Así, por ejemplo,  los de encaje o blonda se recomiendan para dejarse entrever por la camisa o vestidos escotados y los de guipur o satén para combinar con pantalones sport. En el equilibrio está la virtud así que cualquier exageración en esta práctica que de por sí es ya bastante extremada resultará fuera de lugar.

Y no debería sorprender una moda como ésta ya que venimos de un contexto en el que la tendencia homewear y lencera ha crecido de manera exponencial. Pijamas de todo tipo que antes se confinaban al interior de las cuatro paredes del dormitorio,  han saltado a la calle. Slip dresses o  corsés que destilaban coquetería y erotismo en el ámbito más privado, han reclamado  un mayor protagonismo en el cajón de la ropa interior de la mujer…Un caldo de cultivo perfecto para la gestación de tendencias que dan un paso más, sobre todo, si vienen de la mano de famosas que se atreven con todo.

En definitiva, estamos ante la creación de un outfit íntimo pero también callejero que está trasladando la intimidad al escenario público y dando lugar a un giro conceptual para el que no todas las mujeres están preparadas…

¿Lo estás tú?

 

Fuentes: Vogue-/ Milenio/Woman
Imagen: Seventeenenespanol

VUELVEN LOS SLIPS.

Estamos acostumbrados al movimiento cíclico de la industria de la moda y a regresos de prendas de hace 10 años a nuestros armarios bien porque una celebrity las ha rescatado del olvido o porque una firma ha tomado la decisión estratégica de ponerlas de nuevo en nuestras vidas. Así lo que un día fue desterrado al desuso sin escrúpulos, se recupera hoy como lo más chic o trendy que se pueda vestir.

Y la ropa interior no se queda al margen de estas idas y venidas. De hecho, estamos ante el retorno de una pieza masculina relegada hasta hace poco al baúl de los recuerdos: el slip. Muchos jóvenes de hoy en día ni siquiera habrán tenido uno ya que la tendencia más extendida de los últimos tiempos ha sido protagonizada por los boxers (cortos,largos, de tejidos, tonos y estampados varios…). Sin embargo, esta pieza  ha encontrado su billete de vuelta a los escenarios y lo hace con toda su artillería pesada.

Las  mejores firmas de moda íntima la han convertido en su prenda fetiche y lo han colocado a la cabeza de su oferta dotándolo del protagonismo que había perdido ya desde los 80. Brinda la sujeción necesaria , proporciona comodidad, facilita su adaptación a la cintura y piernas, no se desplaza….

Y es que, el modelo actual ha experimentado importantes cambios y mejoras en lo que a calidad de tejidos y costuras se refiere. Hoy se caracteriza por un talle bajo, transpirabilidad y ajustes extra. Se ha reducido el tamaño de la tela para dar la sensación de una prenda mucho más ergonométrica y se han eliminado aberturas delanteras para ofrecer modelos más compactos de lo que fueron antaño. Resulta más práctico, también, porque ofrece mayor sujeción y no se marca debajo de los pantalones, lo cual resulta más complicado de conseguir con unos bóxers.

En fin, es un dechado de virtudes que, además, resulta sexy. Y es que esta es su nueva carta de presentación en sociedad…A las bondades del slip, se ha unido un acompañamiento mediático impactante gracias a campañas publicitarias que han contado con modelos de pasarela, torsos firmes y musculosos, piernas fuertes y contorneadas. Pero también la participación de personajes famosos en los reclamos promocionales, como es el caso de David Beckham o jugadores del Inter de Milán, ha contribuído a crear una imagen atractiva de esta prenda. Es decir, que se han realizado grandes esfuerzos para que su uso ya no suene a pasado sino a futuro.

Así que, independientemente de los gustos particulares, lo que queda claro es que el slip ha vuelto. Y será lo más habitual verlo expuesto en escaparates o lucido por algún célebre deportista o actor en la televisión. Inundará los mostradores de las tiendas y se hablará de ello en los medios. Otra cosa es que, por motivos personales, uno decida no sumarse al carro y mantenerse firme en sus costumbres. Aunque no está de más recordar que es un slip completamente renovado y que puede aportar un toque de confort y encanto al habitual cajón de ropa interior.

¿Quién se anima?

 

Fuente: extraconfidencial/ lne.com
Imagen: Intimode.shop (punto blanco)

 

LENCERÍA MASCULINA.

Tal y como suena, lencería para hombres , un concepto que sobrepasa las fronteras de un término algo más acostumbrado que es el de ropa interior. Con esta nueva perspectiva se trata de abordar un campo mucho más amplio que implica sensualidad, color y provocación hasta ahora relegados al mundo íntimo de la mujer. Masculencería o man-gerie podrían servir para denominar esta nueva corriente que nada tiene que ver con tendencias gays sino con hombres cada vez más interesados en explorar tejidos, tonalidades, estampados e incluso prendas distintas rompiendo todo tipo de moldes y de normas establecidas.Así cada vez más marcas se apuntan al carro de los nuevos gustos varoniles y añaden panties, corpiños, encajes, ligueros o pantimedias a su listado de prendas.

En cierto modo, la polémica está servida. Hay quienes lo consideran una aberración o incluso algo surrealista o absurdo pero, si echamos la vista atrás, recordaremos que en su día también lo era que una mujer usara pantalones o  llevara el cabello corto. Todo lo que suponga infringir el status quo mental y social parece estar abocado a la controversia.  Sin embargo, la capacidad humana para adecuarse a los nuevos tiempos también es sorprendente. Y de hecho, en la actualidad, estamos más que acostumbrados a oír hablar de todo tipo de juguetes eróticos que caen en manos de las mujeres y que harían temblar a cualquier ciudadano de bien del siglo pasado.

Al final mucho se reduce a tradiciones y a prácticas culturales que pueden ser susceptibles de modificación, aunque lleve tiempo. Hubo una época, no muy lejana, en la que era costumbre que las mujeres perdieran el aliento en el estrecho espacio de una medio armadura que reducía sus  cinturas para cumplir con un  prototipo de belleza muy concreto. Incluso su uso fue obligatorio por ley en ciertos países y en ciertos reinados. Pero, por fortuna, la paulatina transformación de la mentalidad de la sociedad, las liberó del conocido corsé y comenzaron a ser dueñas de sus propias elecciones.

¿Por qué nos resulta entonces increíble que los hombres adopten hoy el uso de lencería?  No queda lugar a dudas de que modificar hábitos e ideas es complicado y de que entraña todo un proceso, a veces lento y controvertido, de aceptación de arquetipos firmemente instaurados en el tejido social. Sin embargo, la evolución es posible y deshacerse de tabúes, censuras y rigideces también. Esas mismas transgresiones son las que hacen que algo se vuelva emocionante, arriesgado, provocador. Son las que mueven el mecanismo hacia delante y abren las puertas a todo tipo de opiniones variadas, encontradas aunque siempre respetables.

Quizá haya llegado el momento de abrir el debate, de poner en tela de juicio consideraciones estancadas en el tiempo y de iniciar senderos nuevos y desconocidos. Tal vez sea esta novedosa tendencia masculina  la oportunidad de superar los propios  límites y de descubrirse  en escenarios diferentes. De poner a prueba opiniones, formas de pensamiento y reflexiones morales en pro de una mayor libertad de expresión. Y de consumo.

Veremos hasta dónde llega la mangerie y cómo va calando entre los varones. Y, por supuesto, entre las mujeres. Y es que estamos en un siglo que nos enfrenta a la diversidad sexual, a nuevas tendencias y a géneros que ya no se definen como solía hacerse.  ¿Llevarías tú mangerie o se la comprarías a tu pareja?

Imagen: Buholá

¿PUEDE UN CORSET SER FEMINISTA?

Hablar de corsetería implica mencionar tanto el mundo de la belleza como el de la opresión sobre la mujer. Dada la reaparición de esta prenda y su auge en el mundo del íntimo femenino, parece inevitable abordar este tema.

Sobre las pasarelas de ropa interior, se contemplan modelos de algunas firmas que lucen artilugios casi ortopédicos confeccionados con tul, encaje, raso y otros tejidos de tacto delicado y sensual y adornados con lazos, cintas, mangas o ligueros que convierten a la protagonista en un auténtico dechado de erotismo. Pero es imposible no pensar a los orígenes de esta pieza que surgió en la Antigüedad para ensalzar la figura de la mujer mediante telas resistentes, varillas rigidas y cordones cruzados que apretaban casi hasta el punto de asfixia. Un invento que dejaba en ocasiones sin respiración y provocaba desmayos con el único objetivo de mostrar una cintura estrecha. De hecho, Catalina de Médicis hizo su uso obligatorio con tal de evitar contemplar mujeres de talle ancho en su reino.

Si bien el corset va íntimamente ligado a lo erótico por el hecho de que eleva el busto y enfatiza pechos y caderas, para muchos es un reflejo de una visión limitante de la feminidad de la mujer que queda reducida a una determinada silueta. Pero siguen siendo ellas las que deciden enfundarse esta prenda por innumerables motivos: sea por imitar las tendencias de la moda, por responder (más o menos conscientemente) al ideal masculino de belleza y atractivo, para experimentar su propia sexualidad o para realizar un gesto provocación y autoafirmación…etc

Para entender el resurgimiento actual del corset, es necesario, sin embargo, echar una mirada atrás y a los dos períodos de esplendor precedentes que vivió en los años 40 y en los 80. El primero lo puso en marcha Christian Dior en 1947 con un New Look de prendas algo más ligeras que recibían el nombre de «waspies» para subrayar la idea de cintura de avispa que lograban. Pero solo las amas de casa pudientes que no necesitaban ir a trabajar con antiestéticas y gruesas faldas podían realmente lucirlos por lo que el corset pasó a simbolizar la pertenencia a una clase social superior.

En los 80, el reclamo del corset estuvo ligado a la idea de feminismo. Los diseñadores, más que rechazar el aura sexual de la prenda, lo manipularon, exacerbaron y lo hicieron visible. El corset cruzó las fronteras del mundo íntimo para convertirse en una prenda exterior más. Un icono de este cambio fue el llamativo corset que llevó Madonna (diseño de Jean Paul Gaultier) con pechos cónicos y cintura avispada como también lo fueron las palabras del colaborador de Vivienne Westwood quien acuñó la frase de «underwear as outwear» (es decir, la ropa interior como exterior). Y es que los diseños de Westwood no se ocultaban bajo vestidos de noche sino que se llevaban, a veces, con unos simples leggings, reivindicando esta prenda como un símbolo de emancipación y empoderamiento femenino.

A día de hoy el corset está experimentando un nuevo apogeo (tal vez por influencia de una sociedad excesivamente preocupada por la imagen) aunque no es previsible que el corset se convierta en un básico del cajón íntimo de toda mujer. Aquél cometido de redefinir la silueta que tuvo, se está suavizando y convirtiendo en un juego visual de componentes (lazos, encajes, bordados…etc). Y si bien muchas firmas continúan a desarrollar diseños que ensalzan y ciñen ya no dejan sin respiración a nadie. Dejó de ser el método por el que los maridos, en el siglo pasado, podían descubrir una infidelidad (si el corset había sido incorrectamente atado por un amante) para convertirse en un símbolo de libertad sexual, control y emancipación femenina. Ahora son ellas las que atan sus corsets y construyen su propia feminidad.

 

Imagen: Pixabay.

NOCHES CON ESTILO.

Pijama: dícese de la prenda (de una o, generalmente, dos piezas) que se emplea para ir a dormir. Si bien, en una época, resultaba un conjunto de lo más antiestético, lo cierto es que el mercado ofrece, hoy en día, un abanico de lo más variado en cuanto a estilos y tejidos que permiten conciliar el sueño de un modo elegante, atractivo y cómodo.

No podemos obviar el hecho de que la oferta para la mujer es mucho más amplia e interesante aunque, lo creáis o no, ciertas firmas, están ya incorporando encajes y transparencias para los hombres. Sin embargo, puede decirse que, actualmente, la variedad es más limitada en el ámbito masculino y que la decisión de qué tipo de modelo elegir puede resultar algo más complicada para ellos.

Como punto de partida, nos topamos con  la elección de si optar por el conjunto de  una o dos piezas. La primera opción, no vamos a mentir, es la menos fascinante de todas ya que, raramente, se ajusta adecuadamente a la complexión de la mayor parte de los hombres. Pueden resultar muy cómodos aunque son algo menos prácticos que los pijamas de dos prendas. Los hay franela o forro polar (tejidos más habituales) con fantasías divertidas y, a menudo, inspiradas en el mundo del cómic, con frases ocurrentes o dibujos infantiles,por lo que son ideales para los más pequeños de la casa,  para sobrevivir al frío de ciertas noches de duro invierno o para regalar a algún amigo con gran sentido del humor.

Lo que no puede faltar en el día a día (o mejor, noche a noche)  de ningún hombre es un dos piezas. Una camiseta de manga larga o corta, con pantalón corto o largo, con o sin botones, de algodón o combinado con fibras, de líneas clásicas o modernas, siempre suaves y ligeras, ya que aseguran elegancia y calidad en el conjunto de descanso masculino. La gama es tan amplia que dar con el modelo que mejor siente a la fisionomía y gustos personales es de lo más  sencillo. Una versatilidad de oferta que garantiza la posibilidad de encontrar modelos sofisticados y con clase, juveniles, formales e informales…para cualquier estilo y circunstancia.

Eso sí, en cualquiera de los casos, a la hora de comprar un pijama siempre habrá que tener en cuenta el tipo de tejido (el algodón es más recomendable para épocas de calor), la talla (para que la prenda sea suficientemente holgada y no excesivamente ceñida), el confort de las costuras (cuantas menos mejor) y el diseño y color que formen parte de nuestras preferencias.

Así que queda demostrado lo sencillo que puede ser lucir un estilo personal,cómodo y moderno también en la casa y no descuidar nuestro aspecto solo porque no estamos visibles para la gente o tenemos demasiada confianza con las personas con las que convivimos. Si todavía no habéis incorporado un pijama con clase a vuestro armario, no dudéis en concederos el placer de dotar de estilo a vuestra intimidad más hogareña y a vuestro descanso nocturno.

En www.intimode.shop encontraréis productos de las mejores marcas. Elegid el vuestro y felices sueños!


Fuente: perofil.it/ salud180
Imagen: Punto blanco.