Ellos y la moda interior

 

El interior o la ropa íntima masculina hoy día más que nunca tiene una connotación erótica. El hombre se preocupa mucho  más por cómo va vestido por dentro que por fuera y el mercado, siendo muy consciente de ello, ha desarrollado toda una industria textil que deja millones y millones de euros en sus bolsillos. De hecho, las grandes casas de modas dedican todos los años a crear sus colecciones a esta prenda masculina, que más para servir para vestir sirve para agregarle sensualidad al desvestir…

La ropa interior nació de la «necesidad de protección‘» para convertirse más adelante en una forma de mantener la higiene de las zonas íntimas. Se han encontrado restos de los que fueron los primeros »taparrabos» o ropa interior primitiva con 7.000 años de antigüedad. No obstante, los datos más exactos de ropa interior tal y como la concebimos hoy en día, la encontramos hace más de dos milenios A. C. en la civilización egipcia. En esta cultura se utilizaban prendas confeccionadas en cuero, con una trama de finas tiras de piel, que se colocaban bajo un faldón de lino. También disponían piezas de ropa interior rigurosamente doblada en algunas tumbas faraónicas para que el espíritu del soberano las utilizara en el más allá…

Los griegos en general eran más amantes de la belleza libre y del desnudo así que una gran mayoría prefería no utilizar pieza íntima alguna. Sin embargo, la que existía en aquellos tiempos era el «chitón» que asemejaba a una túnica empleada tanto por hombres como por mujeres. Inicialmente era confeccionado en lana pero evolucionó hacia algo más elegante y de lino. También ganó en largura (incluso hasta cubrir el pie) y en amplitud, pudiendo llevarse con cinturón en muchos casos.

En el Imperio Romano la vestimenta estándar era la túnica, muy similar al quitón griego y sobre ella la toga (exclusiva de algunos ciudadanos pudientes). Como prendas interiores utilizaban la subúcula, pieza rectangular de lino o lana según la época del año y que solía cubrir el vientre. Con el paso del tiempo esta prenda fue desdeñada por las altas clases sociales quedando relegada a la plebe y a los esclavos. En realidad eran ellos los que estaban más expuestos a inclemencias y agresiones. Dado que no utilizaban toga alguna, era comprensible que recurrieran a un método para subligar, es decir, para proteger la zona de los genitales con una especie de calzón blanco no muy ceñido que era el famoso subligaculum. También los soldados se veían en la necesidad de protegerse durante el invierno o cuando debían aventurarse a la conquista de las tierras del norte por lo que requerían el uso de alguna prenda íntima en dichas ocasiones.

La Edad Media, al menos hasta la mitad del siglo XV, mantuvo el uso de lo que fueron llamados «braies», prenda unisex con forma de pantalón y muy del gusto de la mayoría de las naciones de la cuenca mediterránea hacia el 600 A.C . Pero los medievales fueron incorporando materiales como el lino y el algodón. Todos los habitantes, incluidos los caballeros bajo su armadura, hacían uso de ellos. Al principio era largos y cuando los hombres se colocaban las mangueras de pierna (especie de medias individuales) los ‘«braies» se abombaban, lo que provocó que terminaran llamándose »bombachos». Con el tiempo se acortaron gracias a los italianos, que lo impusieron en pleno Renacimiento. Y fue precisamente durante esa época cuando se desarrolló la ropa interior con el diseño moderno y la abertura que evitaba tener que remover las prendas para ir al baño…Todo un adelanto para los más pudorosos.

El Renacimiento, marcado con el nuevo paradigma de pensamiento de la idealización de la figura humana, dejaría huella en el desarrollo de la industria textil. Las prendas eran confeccionadas por sastres, a medida y gusto de la clientela. En este período se mantuvieron las prendas heredadas de la Edad Media pero se les añadieron colores brillantes, parches, cuadrados, triángulos…Los nobles podían vestir a sus sirvientes con las mismas tonalidades que utilizaban ellos y, algunos, tenían significados particulares. Por ejemplo el rojo era destinado  a las actividades rurales. Se abandonó el uso de calzas para ser reemplazadas por las medias acentuándose la entrepierna por medio de la bragueta. Y así aparecieron las primeras connotaciones eróticas.  Al ser una prenda a la vista de todos, los hombres se procuraban confecciones a medida (generalmente de tela o cuero y metal para las armaduras) que acentuaran sus zonas íntimas… Presumir se conformó en una práctica común…

El Barroco rompió con el exhibicionismo público renacentista. Se caracterizó por el uso del calzón, que entonces llegaba a la rodilla y se ajustó, paulatinamente, en el curso del setecientos hasta provocar la repulsa de los moralistas. Las prendas que iban bajo el vestido exterior comenzaron a corresponder al ámbito más íntimo y personal, a una zona irreductible que no debía exhibirse a la pública mirada. Ganó terreno la vida privada, el pudor, la intimidad, la disimulación del cuerpo en apariencia vestido y todo ello en detrimento de la ropa interior masculina que perdió importancia al quedar, además, completamente cubierta por los trajes de la época. Aunque, en medio de tanto decoro, destacó el uso de las pantorrilleras, que buscaban simular un grosor que quizá la naturaleza no había dado…En cuanto al color, en referencia a lo poco que se dejaba entrever, el predominante era el blanco, como símbolo de pureza, muy alejado de la multiplicidad cromática de los renacentistas…

No fue hasta después de la Revolución Francesa, sin embargo, que se reactivó la importancia de las prendas interiores como piezas fundamentales de la vestimenta varonil. Cierto, no en la misma escala que en el Renacimiento y muy lejos del protagonismo que alcanzaron en el siglo XX.

Con la irrupción de la Revolución Industrial y la producción en cadena, que dejó atrás las confecciones caseras o en sastrerías, se extendió el uso del algodón. Por primera vez se comenzó a marcar el tallaje pudiendo así prescindir de los tirantes con los que, hasta entonces, los hombres ajustaban la prenda al cuerpo. También el acceso al agua corriente interfirió en el progreso de la moda íntima masculina ya que incrementó el interés de la población por la higiene personal y, por tanto, por el uso y cuidado de sus prendas íntimas. La I Guerra Mundial impuso el boxer y la camiseta sin mangas, se añadieron colores para animar a una población desolada por la guerra y la depresión económica y se desterraron  las prendas de cuerpo entero que habían copado el mercado en el siglo XIX. Sin embargo, a finales del siglo surgió el »Union Suit», patentada en 1868, que consistía en una sola pieza con mangas que se extendían a las muñecas y hasta los tobillos y solapa abotonada en el centro para facilitar ir al baño. Hoy en día su uso está limitado a los más frioleros aunque algunas marcas están iniciando campañas para que se le considere un objeto de moda.

Y para modas, el suspensorio que fue popularizado en el siglo XIX con el principal propósito de brindar soporte a los genitales masculinos en actividades de alto impacto como el fútbol, artes marciales, ciclismo o rugby o para quienes desempeñaban trabajos de gran  esfuerzo como obreros de construcción, leñadores o policías. También los bailarines, no solo por estética, fueron grandes impulsores de su uso ya que necesitaban elevarlos y retirarlos durante saltos, pasos y cruces de piernas. Lo más característico es que, a parte del  elástico visible que rodea la cadera y el inferior que pasa por debajo de las nalgas dejándolas a la vista, incorporan un crotch reforzado para amortiguar los golpes en el área genital. Fue inventado en 1874 por C. F. Bennett para una compañía deportiva de Chicago llamada »Sharp y Smith». En 1897, la empresa »Bike Web Company» lo patentó y comenzó la producción masiva de suspensorios para ciclistas…Ese fue solo el comienzo de una prenda de lo más versátil en la actualidad.

El siglo XX dió comienzo con interiores largos que permanecieron inmutables hasta que en 1935, la compañía »Coopers Inc» lanzó al  mercado los primeros briefs o slips del mundo. Estos interiores, de apariencia muy parecida a los suspensorios, dejaban además los muslos al descubierto. El nombre comercial elegido para esta novedosa prenda fue »Jockey» del que se vendieron más de 30.000 pares en los tres primeros meses tras su presentación. La abrumadora aceptación entre el público provocó que la compañía decidiera cambiar su nombre de Coopers a Jockey, en honor a esta pieza que les había catapultado a la fama. Fue esta empresa la que comercializó durante esa misma década otro modelo innovador de calzoncillos sin botones y con cinturón elástico. Fueron los primeros boxers, inspirados en los pantalones cortos utilizados por los boxeadores profesionales.

Los 50 y 60 marcaron la revolución del color, los interiores dejaron de ser puramente blancos para cubrirse de infinidad de colores y el interior masculino comenzó a tomar fuerza en el mundo de la moda. Los 70 junto a los jeans ajustados desterraron al bóxer al tiempo que el slip o brief reducía su tamaño y los suspensorios tomaban la delantera como ropa deportiva. Solo  los más osados dejaron de utilizar ropa interior…

Los 80 marcaron también su diferencia y campañas como la de »Wilson» con su: «lo primero que se pone un hombre», permitieron que el interior masculino retomara un poder erótico en cierto modo arrinconado en los años anteriores. Las grandes casas de modas comenzaron a realizar diseños cada vez más orientados a provocar deseo olvidando aspectos como la comodidad o el confort…El erotismo primaba sobre todo. Y así, casi sin darnos cuenta, inauguramos un siglo, el XXI, cuyo aspecto más notable en lo que se refiere al mundo de la moda íntima masculina (más allá de las innovaciones en colores, formas, complementos…etc) es el despegue comercial que ha experimentado convirtiéndose en un verdadero negocio.  Sólo en Inglaterra para el 2008 la industria ganó más de 650 millones de libras esterlinas…Ahí es nada.

Así que, como habéis comprobado, la ropa interior masculina no dió sus primeros pasos como algo atractivo y erótico festivo tal y como la industria la muestra actualmente. Fue por pura higiene y protección. Pero ha llovido mucho desde entonces.

www.ropainterioronline.com

Fuente: listas. 20minutos.es/ http://arquehistoria.com/ 
http://historia-moda.comocubriruncuerpo.org/ 
http://blogs.ua.es/ - https://www.upo.es
Imágenes: pixabay/ photobucket. 

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